• Nuestros clientes buscan fiabilidad y para nosotros ésta comienza en el invernadero. Siempre cuidamos nuestros cultivos al máximo: las rosas no deben dañarse durante su cultivación y deben colocarse en agua limpia y fresca en cuanto se cultivan porque el tipo de agua influye en su conservación. Para nosotros la calidad se basa en una madurez uniforme, flores sin dañar y ningún tipo de deterioro por enfermedades y/o infecciones fúngicas (mildeu, botritis, etc.).

    Para nuestros clientes es muy importante que realicemos suministros diarios de venta en subastas. Nuestras rosas cuentan con los siguientes tallos: 90 cm, 80 cm, 70 cm, 60 cm y 50 cm. Además, son de tipo A1, A2 y B1.

    Realizamos varios controles de calidad para comprobar los niveles de deterioro y para que todas nuestras rosas cuenten con un gran nivel de calidad. Dichos controles los lleva a cabo el órgano independiente TCA (Test Centrum Aalsmeer) que controla el frescor y la calidad de las rosas. Los resultados nos estimulan a seguir mejorando ahí donde hace falta y asegurar de esta forma un producto fiable y de calidad.